SÍNDROME POSTVACACIONAL
El desajuste horario, cambio de comidas, un cambio en nuestra actividad relacional durante las vacaciones y la vuelta a la actividad laboral pueden desencadenar la llamada depresión postvacacional.
No suele afectar de la misma manera a todas las personas y el malestar suele desaparecer al cabo de una semana.
Los síntomas son variados, pueden aparecer dolores musculares, fatiga, falta de apetito, insomnio, hostilidad, tristeza, irritabilidad… 
El mejor tratamiento es una actitud positiva, regular los horarios, regresar a las costumbres habituales dos días antes de la finalización de las vacaciones como periodo de adaptación, retomar la activad laboral de forma paulatina asumiendo que no estaremos en pleno rendimiento hasta un par de días, encontrar tiempo para el ocio tras el trabajo realizando actividades gratificantes y asumir que se trata de un malestar pasajero sin darle demasiada importancia.